Óleo sobre lienzo, tamaño 100 x 150 cm, Octubre 2010.
Se trata de una reproducción de El Beso, de Klimt, que tenía en mente pintar desde hace tiempo, pero no fue hasta el pasado octubre de 2010 que decidí pintarlo, justo para una ocasión y persona muy especial…
Es la pintura de mayor tamaño que he realizado, no cabía ni en el caballete, tuve que pintarlo apoyado sobre la pared. Todavía recuerdo cuando compré el lienzo en una tienda de Fuencarral y lo cargué hasta casa en metro…
Es mi pintura favorita, de la que más orgullosa estoy, quizá también porque le puse toda mi ilusión. Expuesta a la luz se aprecian bien los dorados y viveza de colorido.